lunes, 31 de enero de 2011

TITO TITO PAJARITO

Pajarito, nació casi en primavera, el 260° día del año 1985. Llegó para formar parte de la familia Listón. Su mamá era muy joven, su papá era un valiente capitán y su hermana mayor, Ania, era una chanchita con carita de melocotón.

Yo la conocí hace muchos años. La recuerdo muy pequeñita, flaca y patuleca. Siempre se caía, no en vano su papá le decía "pata de lana".

Me acuerdo de ella llegando a la guardería. No era raro verla llorar en las mañanas. Siempre le costó separarse de mamá. Felizmente Pajarito entendía que mamá tenía obligaciones, así que no tenía más remedio que quedarse con la miss y con sus amigos jugando a la Bella durmiente. Me causaba mucha risa verla con sus gorritos de lana por donde se asomaban las colitas que mamá le hacía cada mañana.

A Pajarito le gustaba mucho jugar con Ania. Se divertían mucho a pesar de ser tan diferentes. Ania era una guerrera alegre y súper amiguera, aún que un poco cobarde cuando tenía que caminar por la oscuridad o cuando pensaba en los monstruos que viven bajo la cama. Disfrutaba mucho jugando con otros niños, en cambio Pajarito, era más tranquila y reservada. Le costaba hacer amigos, en los cumpleaños siempre estaba cansada, siempre al lado de mamá rogándole que ya regresen a casa…ah, pero eso si, era mas valiente que Ania. Me acuerdo de ella enanita caminado por su casa a oscuras con un vaso de agua para papá.

Cuando papá volvía a casa, él y pajarito veía tele juntos. No era raro escucharlo cantar la tonadita que inventó para su hijita:

"Tito, tito pajarito,

Tito, tito pajarón,

Tito, tito muy chiquito

Tito, tito pajarón

Si tú fueras tan chiquito

Yo sería un pajarón"


Hace mucho no escucho esa canción, seguro Pajarito tampoco.

Pajarito, moría por Ani, su abuela. Era la única persona con la que podía quedarse a dormir sin derramar ni una sola lágrima. Ani, le enseñó a escribir "Tete" a los 4 años y a dibujar corazones con el plumón rojo que usaba para el bingo.

Imagino que Pajarito era feliz. Digo que imagino, porque en este punto de mi vida no recuerdo bien como se siente eso de ser feliz. Pero como todos los cuentos, éste también tiene un capitulo complicado. Pajarito no era una heroína con la vida resulta.

Una mañana Pajarito despertó en un cuarto de hospital. Ella no sabía por qué estaba ahí. La gente le repetía que había intentado volar y no lo había conseguido. Ella no recordaba nada de eso, solo sabía que estaba en el hospital con el mentón remendado, una muelita rota y sus ojos (esos que todo el mundo veía gigantes) morados.

Cuando Pajarito volvió a casa, todo fue diferente. Ania, que fue la primera en enterarse del intento fallido de volar de Pajarito, había perdido mucho tiempo en el colegio. Faltó todo el tiempo que Pajarito estuvo internada, así que tuvieron que contratar a una profesora para que la pobre se nivele. Pajarito nunca lo dijo pero creo que en el fondo se sentía un poco culpable por eso. Además le daba pena que Ania haya sido la que la vio caer. Ania también era chiquita y seguro fue muy feo para ella.

Pajarito, no podía hacer muchas cosas. Los primeros días en casa almorzaba en su cuarto y las ventanas estaban absolutamente prohibidas…ay, como gritaban si se atrevía a acercarse a una.

Su abuelo ahora la llamaba "La novicia voladora", y si, la pobre fue motivo de algunas burlas. Además, se volvió una persona a la que siempre había que echarle un ojo, no vaya a ser que le pase algo.

Pajarito ya no era la niña que solía ser. Ya no habían más gorritos ni colitas. Ya no había más Tito, tito Pajarito. Ahora era mas grande, mas flacucha, mas desorientada y desaliñada.

Ya estaba en el colegio. Digamos que no fue la época que más le gustó, por lo menos no la primaria. La pobre era despistadísima, nunca hacia la tarea…pero eso sí, entendía todito, siempre fue muy inteligente pero la responsabilidad no era su fuerte. Le costaba mucho enfocarse mas de 2 minutos en algo concreto porque su mente volaba.

Todavía puedo verla caminando por la cocina despeinada, sin zapatos y con el uniforme mal puesto. Todavía puedo recordar sus citas con la neuróloga, las pastillas que había que tomar para tener anclada su mente escapadiza, a su profesora después del colegio. Siempre sintiéndose inadecuada, siempre sintiéndose una carga para papá y mamá.

Felizmente Ani, siempre estuvo ahí. Creo que era la única persona con la que Pajarito era ella de verdad. Ani, podía ver mas allá de la carita sucia, de su pelo alborotado y de las malas notas. No había nada mas rico que echarse con la cabecita apoyada en la panza de Ani y sentirla respirar, eso decía Pajarito.

Pajarito, fue creciendo y no volví a saber de ella. El otro día me preguntaron por ella. Fue raro pensar en Pajarito, cuando la conocí éramos de la misma edad, ella era tan libre y yo no era tan dura para juzgar a los demás.

Ahí estaba yo con lágrimas en los ojos. Con 25 años encima, veía a Pajarito como una especie de mostrito, como la encarnación de todo lo que me resulta insoportable. Quería mandarla a bañar y a peinar. Es más, quería que la cambien por otra.

No fui capaz de ver que a esa niña desordenada le dolían las mismas cosas que me duelen a mí. No vi que Pajarito tampoco quería ser lo que era, pero era mas valiente y se aceptaba. Hoy tengo ganas de abrazarla, de decirle que está bien ser así, que no pasa nada malo con ella, que es perfecta así como es.

Los pajaritos tienen alas y éstas solo sirven para una cosa: Volar. Espero que un día Pajarito abra sus alas y vuele muy muy alto y espero, está vez, no volver a perderla de vista.

sábado, 22 de enero de 2011

UNA CALETA

Esta canción no la escribieron para mí ni me la dedicaron pero hoy la siento tan mía.

viernes, 21 de enero de 2011

TODAVÍA NO ME FUI AL DEMONIO

Todavía no me fui al demonio, aún no. Queda algo de fuerza para seguir avanzando, para atreverse a mejorar.

Esta no es Majo-optimista, todavía me falta un largo camino. Es sólo que en estos días me he dado cuenta que hay muchas razones para esperar a que las nubes negras se muevan y me dejen ver el sol, aún que en ocasiones sienta que tras las nubes sólo hay mas nubes.

Una de las razones es mi mamá, quien nunca me deja sola a pesar de que a veces sienta que no me entiende. Es la que me empuja, la que no me deja caer hasta el fondo del abismo.

Mi queridisimo Alex (el famoso A.) que no importa cuantos días le hable de lo mismo, siempre me escucha y me hace entender que nada es tan terrible como parece.

Nati, que a pesar de que muchas veces no se da cuenta de que no ando muy bien (porque yo se lo oculto) me apoya incondicionalmente.

Mike y Andre, que sean portado como nunca.

Rafa, a la que todavía no conocemos pero que ya es parte de la vida de todos. Ella se merece una madrina feliz.

Mi Jime, que me da beso cuando se da cuenta de que he llorado.

Mi papá, que a su manera un poco torpe está llevando la fiesta en paz.

Sandra, que a pesar de ser, probablemente, una de sus pacientes mas inconstantes siempre me recibe (lo que me lleva a pensar que aún no soy un caso perdido).

También hay gente como Vania, Mirella o la muca que siempre tienen algo lindo para decirme.

Justo cuando pensaba que estaba sola me vine a dar cuenta que no es tan así, eso es lo positivo de la depresión (asu, depresión...que feo suena) que estoy pasando, eso y los 3 kilitos que bajé en menos de una semana (cuando vuelva a comer como la gente revotaré por ahí).

miércoles, 19 de enero de 2011

DONDE VIVEN LOS MONSTRUOS

En estos días he aprendido que los monstruos no viven debajo de tu cama, no se esconden en el armario o viven en los bosques. Los monstruos más grandes, crueles y espantosos viven en nosotros. Son ellos lo que nos llenan de dudas, los que nos hacen ver las cosas más complicadas de lo que quisiéramos, los que nos hacen atravesar noches negrisimas sólo para divertirse.

Yo conocí a mis monstruos pero no los cacé. En cambio firmamos un acuerdo de convivencia pacífica. Ellos me mantendrían a raya cuando sea necesario y a cambio yo los alimentaría de cuando en cuando. Al parecer ellos no respetaron el acuerdo. No hicieron su trabajo como debieron y se dedicaron a comer. A alimentarse con cualquier cosa. Fueron tan inteligentes que lograron que los alimente sin que me dé cuenta. Debí cazarlos.

Hace unos días mis monstruos salieron. Ahora corren por ahí tirando todo lo que un día pude construir. Llevándome de la pena a la culpa a la velocidad de la luz. Quitándome el sueño, levantándome en la madrugada (como a la pobre Pepa). Dejándome con ánimos para muy pocas cosas y creo que se metieron en mi barriga porque ahora solo hay espacio para una sola comida al día.

El domingo decidí que la convivencia pacífica había terminado. El lunes salí a cazarlos.

lunes, 17 de enero de 2011

PSICOLOGÍA PARA DUMMIES – PARTE II

Bueno, aquí está la segunda parte del post.

En la clase también revisamos la historia de una paciente de la profesora. Se trataba de una chica de unos 20 años. Al parecer estaba deprimida (o vivía deprimida). Muy inteligente, pero con poca fuerza de voluntad, a pesar de saber perfectamente que le pasaba y cuál es la raíz de su problema, durante mucho tiempo no hizo nada al respecto. Bueno, si había ido donde otras psicólogas antes, pero no fue muy constante. Además, tenía la costumbre de autosabotearse, le encantaba confirma que era una incapaz, que no era buena en nada de lo que hacía. Dentro de su familia era, como diría A., la hija basura. La culpable de todo, la que estresaba a todo el mundo.

Su vida social por diferentes razones estaba un tanto limitada. Había dejado de frecuentar a muchos amigos. En parte porque sentía que en el fondo parar con ella no era lo mejor del mundo, la gente tendría cosas mejores que hacer que salir con ella. Así que poco a poco dejo de buscar a sus amigos y bueno sus amigos dejaron de buscarla (aquí sí tengo que darle la razón, sí creo que las relaciones van de ida y vuelta y éstas sólo eran de ida, tampoco es justo ser siempre la que dé el primer paso ¿No?).

Puede que la percepción de (pongámosle un nombre…Pepita)…bueno como decía, puede que la percepción de Pepita sea incorrecta. Así funciona nuestra mente, buscamos la manera de que todo lo que pasa (sea bueno, malo o neutro) confirme nuestras creencias. Puede que las cosas no sean como ella las ve, o en todo caso, no todo sea como ella cree. Pero si ella se siente así y por eso es infeliz hay mucho que trabajar.

Por más dura que pueda o no parecer la historia de Pepita, lo que más me impacto fue la parte en la que Pepita cuenta que hace unas semanas se levantó en la madrugada. Una serie de pensamientos horribles la bombardearon. Cuenta que analizó cada aspecto de su vida, desde su físico hasta su vida laboral, pasando por su familia, sus novios, sus amigos y sus proyectos futuros. Estos pensamientos no fueron nada placenteros para Pepita, por el contrario la llenaron de ansiedad. Nada le gustaba, ni su aspecto físico, ni las cosas que pudo haber logrado ni las que podría lograr (Parece ser que Pepita es muy perfeccionista pero su estrategia compensatoria es no hacer nada…si nada saldrá perfecto no vale la pena intentarlo), sin mencionar lo fracasada que se sentía en sus relaciones (con sus novios y con sus amigos). En el fondo pensaba que se merecía las relaciones que había tenido, "debe ser difícil querer a alguien como yo" se repetía cada vez que recordaba que ya casi no tenia amigos o cuando analizaba la relación que tuvo con sus ex's.

Después de un rato esa ansiedad se volvió desesperanza, cuenta Pepa. Pensaba que no valía la pena vivir, nada iba a cambiar, ella seguiría siendo la misma, con todos y sus "insoportables errores", con lo mismo, con todo eso que odiaba de ella misma, con lo que detestaba del mundo en el que vive. Comentó también que no planearía ningún suicidio, más que nada porque lo más probable es que falle y no tendría la fuerza suficiente (para ella nada de lo que hace es suficiente) como para soportar el cargamonton que haría su familia. Pero que si pensaba en morirse más veces de las que le gustaría. Piensa que tal vez podría darle una enfermedad mortal o un infarto o cosas así (aunque me pareció leer que si había pensado tomar pastillas alguna vez, imagino que no elegiría nada doloroso).

Me dio mucha pena leer el caso. Me dio pena ver a una chica como yo o como cualquiera tan disminuida. Imagino que sentirse tan poquita cosa, tan insignificante no deberia ser razón suficiente para pensar en escapar de esta vida, pero cada uno es un mundo y hay personas que a pesar de los problemas ven con esperanza el futuro, ven la luz al final del túnel (aunque suene a cliché) y también hay gente como Pepa que ya perdió toda esperanza y se siente como todo un caso perdido. No tendríamos que juzgar a la gente como Pepa porque debe ser muy difícil levantarse por las mañanas sintiéndose una absoluta nada y de una manera u otra seguir luchando contra la corriente (su propia corriente), luchando contra todas esas ideas que le gritan que no sirve, que no vale nada. Debe costar tanto levantarse, respirar y darse cuenta de que estamos aquí que nada va a cambiar.

Espero saber mas de Pepita, sobretodo cosas buenas. Espero que no la asalten mas los pensamientos suicida. En todo caso, espero que si la asaltan siga negándose a hacerles casos pero lamentablemente uno nunca sabe.

martes, 11 de enero de 2011

PSICOLOGIA PARA DUMMIES – PARTE I

En mi clase de terapia cognitiva discutíamos sobre los pasos que debemos seguir en la primera sesión terapéutica y vimos un video de Beck (el padre de la Psicología Cognitivo-conductual) entrevistando por primera vez a una señora que estaba deprimida.

En particular, me pareció que el video era súper interesante. Beck, sabía de antemano cuales era los pensamientos automáticos de la paciente, cosa que me resulta complicada y no sé si algún día sea una experta, además hacía pensar mucho a su paciente y la mantenía conectada con lo que pasaba en la sesión (algo que es un poco complicado, los lapsos de atención de un deprimido son cortos). Sin embargo, me pareció un poco fuerte cuando Beck, le pregunto a la mujer si había intentando o había tenido pensamientos suicidas.

No sé por qué el tema de la muerte es UN TEMA para mí y sobre todo el suicidio. Es algo muy fuerte, algo que no se le cuenta a cualquiera, pero en sesión tienes que hacer preguntas fuertes y es obvio que habrán respuestas fuertes. La profesora nos acentuó lo importante que es saber si la persona había tenido pensamientos suicidas y debíamos indagar de que tipo eran los pensamientos, pasivos o activos. Por si no lo saben, un pensamiento suicida no es solo imaginarme cortándome las venas o cuando planeo como voy a tomarme un frasco de pastillas o cuando pienso que debería conseguir una pistola para pegarme un tiro. Un pensamiento suicida es el querer que me atropelle un carro o tener ganas de dormir y no despertar. No planeas tu muerte, pero esperas que algo pase, que algo acabe con lo que sientes.

Cuando sabes que existen los pensamientos suicidas pasivos tu percepción cambia (por lo menos la mía cambio). Todos en algún momento hemos tenido una emoción que nos sobrepasa. Una pena tan profunda que deseamos que algo nos pase. Queremos dejar de sentir. Desaparecer.

El asunto finalmente termina en que no solo es necesario explorar las ideas suicidas del paciente (estoy más que segura que todos alguna vez hemos tenido alguna o la tendremos). El asunto está en averiguar el nivel de esperanza del paciente. Cuando un paciente tiene un buen nivel de esperanza, sabe que pasa por un mal momento pero también está seguro de que todo tiene solución, que estoy es pasajero y que todo mejorará, la probabilidades de que se suicide son bajísimas. El paciente que nos debe preocupar más, es el que tiene un pobre nivel de esperanza, el que no ve la salida, el que siente que no mejorará, probablemente ve el suicidio como la única solución. La respuestas a sus miles de preguntas. La cura a todos sus males.

Esta clase de psicología tiene un propósito, lo prometo, pero estoy muy cansada como para seguir escribiendo. Así que, mañana escribiré la segunda parte del post.

jueves, 30 de diciembre de 2010

SIN MUSICA LA VIDA SERIA UN ERROR

Cuando practicaba en el departamento psicopedagógico del colegio Casuarinas, me tocó hacer la evaluación vocacional a los chicos de quinto de secundaria. Dentro de la batería de pruebas, había una que servía para determinar cual de todas las inteligencias (Inteligencia lingüística, lógica-matemática, espacial, musical, corporal-cinestésica, intrapersonal, interpersonal y ecologista) es la que predomina en las personas.

Como no teníamos mucho que hacer, mi amiga A. y yo decidimos matar el tiempo aplicándonos la prueba. No me sorprendió que la prueba arrojara que la inteligencia musical era la predominante en mi caso. Siempre me he aprendido canciones con mucha facilidad, de chiquita me sabia las canciones de todos los comerciales y recuerdo canciones de esa época casi casi a la perfección. No toco ningún instrumento pero me amo cantar, aun que no lo haga tan bien.

En realidad mi tema con la música va más allá, no sólo se trata de un tipo de inteligencia, porque al final esa información llego tarde. Tal vez si hubiera sabido en el cole que existía la inteligencia música hubiera hecho una canción diferente para cada tema tocado en clase y quién sabe, hoy podría ser un genio de la Nasa. Mi tema con la música va mucho más allá (repito).

Dicen la que la música apacigua a las bestias. A mí me apacigua, me emociona, me hace reir, me enoja, me hace llorar, me desconecta del mundo. No en vano mi objeto favorito es mi Ipod y mi actividad preferida es salir a caminar en la nochecita (así puedo irme por donde quiera y escuchar toda la música que me dé la gana).

Es muy graciosa mi relación con la música. Soy quisquillosa en mi manera de guardarla. En el Ipod todas las canciones tienen el titulo perfectamente escrito, el nombre completo del cantante empezando el nombre y el apellido con mayúsculas, en álbumes esta el nombre del álbum sólo si hay más de 1 canción de ese álbum (me desespera que hayan miles de álbumes con una sola canción), si no cumple con el mínimo de canciones requeridas para crear un álbum en se espacio va de nuevo el nombre del cantante y para terminar borro el género musical, tampoco quiero complicarme tanto la vida (Quién diría que Majo es neurotiquita).

En mi Ipod tengo canciones que no necesariamente me gustan pero las tengo porque me hace recordar una época específica de mi vida (como las de Salserin). He metido en el mismo saco a Disney y a los Hermanos Yaipen, a Alejandro Sanz y a Juan Luis Guerra, A Norah Jones y a Floricienta. Tengo canciones que me empoderan como Gives you hell de All american rejects y canciones que, literalmente, me hace llorar, como Everything de Michael Bublé.

Mi forma de escuchar música es también muy muy extraña. Cuando estoy caminando en la calle intento ser caleta para que la gente no me escuche cantar o no vea la cara que pongo cuando canto algunas canciones. Intento que mis movimientos sean lentos, porque tengo la costumbre de mover la cabeza, los hombros o la aplaudir cuando aparece un ritmo un poco más fuerte en alguna canción (las personas que han visto la introducción de Friends conmigo, saben perfectamente a que me refiero), así que intento canalizar toda esa energía reprimida y dirigirla a mi mano derecha, entonces termino dándole golpecitos suaves pero rítmicos a mi cadera.

También me gusta imaginar cómo haría el video de la canción que estoy escuchando mientras camino y no sé por qué pero la chica del video siempre está caminando en una calle igualita a la calle en la que estoy caminando. Ah y además se parece mucho a mí…Raro ¿no?

BUJUJUJU

El otro día hablaba por el msn con F. y me pregunto si ya tenía su regalo de navidad. Le dije que claro que lo tenia, que le había comprado un libro: Cómo navegar un submarino para dummies. Me devolvió la broma diciéndome que él me había comprado pañuelos para cuando me griten. Así es, F. como la mayoría de personas que conozco, sabe que soy llorona. Lloro por todo. Cuando me frustro, cuando me molesto, cuando me da vergüenza, cuando tengo pena y hasta cuando escribo correos melosos (ayer me dio un ataque y empecé a escribir correos a mis amigos más cercanos y debo confesar que las partes mas "teletubbie stile" solte unas cuantas lágrimitas)

Justo ayer fui con A. a tomar un café al lugar al que acostumbrábamos ir juntos y me vino a la mente un incidente muy gracioso. Estábamos los dos ahí, nos habíamos comprado una manzanilla (seguro él me la compro, por lo general no tomo tecitos o cosas calientes), obviamente tuve que quitarle la tapa al vasito de papel para poder echarle azúcar y no sé por qué pretendía volver a ponerle la tapa al vaso mientras caminada al área de fumadores del Gloria Jean's (por si se lo pregunta, sí, en el cole jale física). De pronto hice mucha fuerza para tratar de cerrar el vaso y se me cayó la mitad del té al piso. Lo peor de todo es casi le cae todo a una señora y si eso pasaba la pobre iba a terminar con una super quemadura.

La señora fue muy linda y no se molesto, es más me pregunto si es que yo no me había quemado. La cajera de Gloria Jean's también fue muy linda y me regalo otra manzanilla, la verdad yo ya no tenía ganas de tomarla. Mientras todo el mundo miraba el charco de manzanilla en el piso lo único que yo quería era que A. se diera cuenta que quería salir de ahí. Me sentía como una chiquita que se había hecho la pila en frente de todos sus amigos del salón.

Cuando logré salir de la escena del crimen me senté frente a A. y con los ojos llenecitos de lágrimas le dije: Ay Baby, que vergüenza. Y si, empecé a llorar. No fue EL LLANTO, pero vamos, una persona de 20 y pico años ya no llora porque botó un poco de té al piso delante de extraños.

Ayer A. me preguntó qué fue lo más vergonzoso ese día, si lo del té o el llantinto de vergüenza. Ya me asumí como una persona llorona, así que debo admitir que me dio mucha más vergüenza lo del té.

lunes, 27 de diciembre de 2010

ME CASO

Me voy a casa el sábado 27 de agosto del 2011 con Pachamanca boy.

Hoy hablaba con él por el msn y me pidió que ponga la cámara web porque no nos vemos hace tiempo, y la verdad ya no me molesta poner la camarita, así que acepté.

Pacahamanca Boy empezó a decirme que se me veía linda con el pelo suelto, que hoy estaba muy guapa y que deberíamos vernos más seguido (una vez a la semana). Yo le pregunté si a novia no le molestaba eso porque a mí, particularmente, no me gustaría la idea y él me contesto que no, que tenía amigas muy cercanas a las que contaba con una sola mano y que yo era una de ellas. Además, su novia sabia que él me quería mucho (yo no tengo la intención de verlo más de lo necesario). Luego continuo diciéndome que cada vez que me movía se me veía sexy (si me pidieran que me describa, el ser sexy no estaría en mi lista de cualidades personales, no me veo así), me dijo que me él me quería mucho mucho y que esperaba que yo este segura de eso para terminar pidiéndome que me case con él en marzo. Marzo no es mes que me acomode ni a mí ni a mi familia. En marzo nace Rafita, la primera hija de mi hermana, la primera nieta de mis papás y mi primera sobrina y ahijada, es mucha emoción como para agregarle el estrés de planear una boda. Entonces me propuso casarnos en agosto porque así podíamos aprovechar el verano europeo para nuestra luna de miel. Obviamente acepte (nótese el sarcasmo).

Luego de las muchas muestras de cariño y de la propuesta matrimonial, me pidió que por favor me saque el polo, que verme a mí por la cámara web así, sería lo máximo, una imagen que lo acompañaría en su lecho de muerte (eso es lo que dijo). Así que puse mi cara más sexy y muy lentamente me saque el polo, casi casi le bailaba mientras lo hacía. De pronto ,me di cuanta que me gustaba eso del striptease cibernético y me dije a mí misma: si ya te sacaste el polo sácate también el sostén y quédate desnuda de la cintura para arriba. Entonces también me saque el sostén. Seguro ahora se imagina la escena, yo frente a la cámara web si nada.

Sólo lamento decirles que no hice nada de lo que dije, desnudarme frente a una cámara no es algo que haya hecho alguna vez, en todo caso es algo que jamás haría.

Este no es un intento de echarme flores o contarles que hay gente para la que soy sexy, aunque no me sienta así. En realidad, mi punto era comentar lo chistosos que son los hombres a veces y como algunos que han aprendido que hay mujeres que cambian sexo por amor. Yo cambio amor por amor. Supongo que es lamentable ser de esas mujeres a las que les dicen cuatro cosas bonitas y están dispuestas a todo con tal de sentirse mas o menos lindas o mas o menos queridas. Gracias a Dios yo no entro en esa categoría.

NICKELODEON

Como nunca estoy echada en mi cama viendo dibujos animados. Estaba cambiando de canal y vi que en Nickelodeon daban "Los castores cascarrabias" y no sé bien porque, pero decidí no cambiar mas de canal. Luego empezó "La vida moderna de Rocko" y decidí que no quería cambiar de canal todavía. Después de eso, dio "Hey, Arnold" y ya estaba muy pegada a Nickelodeon como para cambiar de canal.

De chica era adicta a Nickelodeon. Pasaba las vacaciones viendo "Pete y Pete"," Le temes a la oscuridad"," Clarissa, lo explica todo", "Rugrats", "La vida moderna de Rocko", "Ay, monstruos" y "Leyendas del tiempo perdido" mientras pintaba en mi "cuaderno de dibujo" con mi caja gigante de crayolas Crayola.

Imagino que me quede viendo Nickelodeon para recordar esa época en la que era una flacucha a la que no le importaba estar despeinada. Cuando la vida era facilita. No había que trabajar porque si tenias 5 soles ya eras millonario (yo le pedía s/. 2.50 a mi mamá y s/. 2.50, me daba vergüenza pedirle tantísima plata a uno solo). Uno tenía que preocuparse por nada más que jugar, a nadie le importaba como estabas vestido o si estabas sucio por tarto jugar (mi mamá siempre se molestaba porque mi hermana y yo nos cambiamos varias veces al día). No habían problemas, penas ni imposibles...¡¡Si, eso si que era vida!!